La cultura japonesa
Japón es un país asiático insular, situado en el Océano Pacífico frente a las costas de China y Taiwán. Se compone de un archipiélago de unas 6852 islas y en su limitada superficie de 377.915 km2 alberga a sus casi 127 millones de habitantes (censo 2015).
Su cultura, fuertemente influenciada por la China en sus orígenes, posee unos 2677 años de antigüedad, y se caracteriza por una lengua propia, religiones propias y tradiciones propias, pero amalgamadas en un complejo proceso de sincretismo a lo largo de los siglos.

Los preciosos kimonos

Dentro de las tradiciones japonesas encontramos el vestuario más característico, hablamos del kimono y del yukata. Para los que no lo sepáis, kimono significa literalmente “cosa para ponerse” aunque hoy en día se ha relegado su significado al traje tradicional japonés. Podríamos hablar mucho de estos trajes que aun y ser el vestuario tradicional, son prendas usadas muy habitualmente por los japoneses. No es extraño ver a parejas o chicas en grupos paseando por el centro de Tokio ataviados con sus kimonos o yukatas, dependiendo del contexto y de la época del año.
Osoji

Se llama Osoji (大掃除), significa ‘gran limpieza’, e implica muebles, rincones que olvidamos repasar en la limpieza cotidiana como lámparas y ventanas, y detalles como edredones y almohadas. Pero también va más allá e incluye la ropa que no nos ponemos, un repaso a las facturas que tenemos por pagar (o cobrar), archivar fotos, tirar tiquets de compras caducados...
Y, por supuesto, junto con estos trastos literales nos deshacemos también de hábitos insanos y relaciones tóxicas. Si no lo queremos en nuestra vida aprovecharemos el Osoji para deshacernos de ello.
Hanami

La contemplación de los cerezos en flor —hanami en japonés— es un elemento de la cultura nipona que fascina a un gran número de personas de todo el mundo. Esta fascinación es tal que muchos turistas de otros países deciden viajar a Japón en primavera para disfrutar de la floración.
Teru teru bozu

Un teru teru bōzu (てるてる坊主 / 照る照る坊主 lit. Monje brillante?) es un pequeño muñeco tradicional japonés hecho con papel blanco o tela, que se cuelga en las ventanas en los días de lluvia. Es, según la tradición, un amuleto que sirve para prevenir los climas pluviosos y llamar el buen tiempo. Si este hace buen tiempo, se vierte sobre él una libación de sake sagrado y se lava en un río. Al colgarlos de forma invertida, significa el deseo de atraer a la lluvia.
Las tablillas Ema

Las tablillas Ema (絵馬, “dibujo de caballo“) son un pequeño trozo de madera en el que los sintoístas escriben sus oraciones y bendiciones para que los dioses puedan leerlas después de colgarlas en el santuario.
Su forma y tamaño suelen ser similares, aunque las imágenes (normalmente animales y otras referencias sintoístas) varían según el tipo de santuario o el tipo de deseo que queramos realizar.
Uchimisu

El caluroso verano japonés
Por estas fechas (finales de junio o principios de julio) suele terminar la época de lluvias en Japón, a la que le sigue la entrada del verano, con todo su rigor.
Y es ese momento en que comienza a apretar el calor en el país del sol naciente cuando muchas personas, generalmente amas de casa, se dedican todas las mañanas a llevar a cabo un típico "ritual" estival.
